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Esta semana os cuento la cabaña que he visitado en la serranía de Ronda y que es perfecta para descansar del ruido de la ciudad. Lee, disfruta y desconecta con la edición de verano.
Hola, saludos desde lo más profundo del bosque.
Yo ya no puedo más con este calor, de verdad. Necesito otoño, dormir tapada y ponerme una sudadera por la noche. Eso sí, al menos tuve un pequeño paréntesis dentro de la isla urbana en la que vivo, y estuve en una cabaña este fin de semana. Os lo cuento en la sección de viajes más abajo.
Empezamos.
La cabaña Piil mide nueve metros de altura y tiene apenas 19 metros cuadrados; desde lejos, entre los pinos de Jägala-Joa (Estonia), parece más una torre de vigilancia que un refugio de descanso, y no es casualidad: Arseni Timofejev, fundador del estudio Arsenit, se inspiró en las torres de observación que salpican el paisaje de su país para imaginar cómo sería pasar la noche dentro de una. De ahí también el nombre, Piil, que en estonio significa “espiar” o “asomarse”.


Toda la construcción se sostiene sobre una única pata que eleva el volumen habitable a 4,25 metros sobre el suelo, dejando debajo una especie de porche cubierto, a salvo de la lluvia y de la nieve, abierto por completo al bosque y perfecto para disfrutar el exterior. Antes de construir, el equipo escaneó en 3D todo el terreno para que ni una sola rama de los árboles quedara comprometida, y esto, claro, es un ejercicio de sostenibilidad que caracteriza el proyecto. Una puerta discreta, camuflada en el revestimiento de pino termotratado, oculta el acceso a una estructura de acero que hace de gran armazón: la pata y los módulos superiores se prefabricaron enteros en un taller y se ensamblaron en la parcela.




Por dentro, todo es carpintería de roble blanqueado que hace las veces de pared, escalera y almacenamiento y da calidez al interior. Todo en un mismo espacio, desde la cocina al dormitorio, aprovechando las vistas y la luz natural. Lo más original de esta cabaña es la hamaca suspendida encima de la cama, junto al gran ventanal, para ver el bosque como si estuvieras flotando.
Hay un momento del día en verano en el que el tiempo parece que se para, justo cuando está anocheciendo, y aún queda ese brillo rojo en el cielo, y es lo suficientemente de día para disfrutarlo pero poco a poco se va apagando la luz. Y si ese momento lo disfrutas en una piscina en mitad del Valle del Genal (Málaga) rodeada de castaños y una cabaña de madera, pues se convierte en algo perfecto.
Eso ha sido gran parte de mi fin de semana en Cabañas entre castaños, el proyecto de Fina en Jubrique (Málaga), en pleno corazón de la Serranía de Ronda.





Siete hectáreas en plena naturaleza rodeada de castaños, cerezos, unas vistas espectaculares y muchísimo silencio. Las cabañas son dos, Mirlo Blanco y Oropéndola, cada una con su propia personalidad y junto a un castaño centenario. Construidas en madera y artesanalmente, son sostenibles y energéticamente autosuficientes.
Puedes reservar en su web.
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Cada semana, una persona escribirá una reflexión muy cabañil desde su rinconcito favorito, dejando que El Club de la cabaña salga al exterior. Esta semana le toca a Amaya Ascunce, una de las personas que más saben sobre el mundo digital en medios de comunicación. Es la directora de Elle.es y tiene una de las newsletters más leídas de Substack, Leer por leer.
Querida Eva,
Acabo de volver de lo que debe ser lo menos parecido a una cabaña: una torre de 31 plantas en mitad de Benidorm. Está construida en un barranco y el agua cae a borbotones cuando llueve entre los cimientos excavados en la roca. No invita al recogimiento, es más un faro y parece que va contra nuestra propia naturaleza. Te cuesta unos 10 minutos conseguir ascensor en hora punta para bajar a la playa. Lo bueno que tiene es que el mar se cuela por todas partes y es un poco como dormir en un barco. ¿Un barco es una forma de cabaña? Aunque para mí Benidorm sea un lugar feliz, nunca buscaría refugio ahí, y menos teniendo vocación de preparacionista. He visto demasiadas películas apocalípticas que empiezan en un sitio así.



Tengo suerte de que en unos días me iré a algo parecido a mi cabaña ideal. Una casa baja a escasos metros del mar, con chimenea, piscina y una higuera, que son los básicos que le pido yo a un lugar al que huir. Esta casa tiene también un jazmín, una palmera, un naranjo y se puede oler el mar. ¿Cómo de afortunada soy?





Si dejo libre a la preparacionista, le sumaría un pozo, un huerto y un panel solar. No la suelo dejar libre con frecuencia porque si no, me obliga a viajar con un arco, mantas térmicas, cuerdas y pastillas para potabilizar agua. Y yo lo que quiero llevar son cientos de libros para leer con los pies a remojo. También llevo un teclado para escribir.
La gente dice que se aburriría yendo de vacaciones siempre al mismo sitio. Yo no entiendo a la gente. Podría pasar meses con ese plan: leer, escribir, ver el mar, ir en bici a por el pan... En realidad, ojalá pasar años así. Aunque no me voy a hacer la salvaje, también quiero wifi, a tope de rayitas.
Feliz verano.
Las fotos son de algunas de esas cabañas en las que yo podría irme a vivir.
Desde que ha empezado el verano no dejo de usar esta mochila. El año pasado descubrí la marca Cotopaxi y ha sido uno de los mejores fichajes para viajar. La mochila Batac de 16 litros, es la medida justa para una escapada de un día —tiene un compartimento principal amplio, bolsillo frontal con cremallera y dos redes laterales de almacenamiento rápido— y ahora se le ha unido la riñonera Kapai, que llevo cruzada casi todos los días y me encanta porque es pequeña, ligera y así no tengo que estar cargando con una tote bag llena de cosas.
Están fabricadas con retales sobrantes de otras producciones, combinados a mano por las costureras de la fábrica en Filipinas, así que cada mochila y cada riñonera son literalmente unicas. Una de las cosas que más me gusta de esta marca es que, más allá del diseño, tiene una filosofía sostenible 100%. Es una compañía con certificado B Corp, y el 1% de sus ingresos se destina a su fundación contra la pobreza global.
















